Sin categoría

Por qué (como mujeres) deberíamos hablar más de dinero. Os pregunté y aquí están vuestras respuestas

El otro día, hablando con un grupo de amigas sobre nuestros sueldos me di cuenta de que una de ellas cobraba bassstante (lo pongo en cursiva y enfatizando la s para que me puedas oír) más que el resto. Le di varias vueltas a eso, pero sobre todo al hecho de que hablamos de muchísimas cosas, y en los años que llevamos trabajando nunca nos habíamos abierto tan explícitamente con el tema del sueldo.

Es cierto que dicen por ahí que hablar de dinero es feo. (También lo dicen de política o religión, pero si la gente corriente no hablara de estos dos asuntos viviríamos en el feudalismo aún, pero bueno, eso es otro tema. “Ala, qué pasada de mesa. ¡¿Cuánto te ha costado?!” “Hmmm, mucho”. Seguro que has tenido conversaciones parecidas en las que tú o la persona a la que preguntas habéis querido esconder el precio exacto de algo.

Pero, ¿por qué?

Compartir es vivir, así que para poder dar una respuesta suficientemente completa, compartí en Instagram la pregunta: “¿Hablas de dinero con tus amigas?¿Por qué sí/no?”

Recibí muchísimas respuestas positivas (gracias, je je), y muy, muy pocas negativas. Se podrían unificar en 4 razones por las que SÍ soléis hablar de dinero:

  1. Somos jóvenes y con sueldos más bien precarios, así que mejor compartir la precariedad
  2. El dinero es un asunto con el que tratamos en el día a día.
  3. Es necesario para poder entender la situación en la que están tus amigos y saber qué pueden hacer/qué no en relación con el dinero. 
  4. Porque hay confianza (Suena un “ooooh” tierno de fondo, pero es verdad: se trata de un tópico de tu día a día pero que forma parte del terreno de lo íntimo, tampoco vas a ir contándoselo a todo el mundo.).

Así que vamos por partes:

La 1ª, bueno. Si tú y tu amiga de la uni estáis trabajando en lo mismo, mal pagadas ya de por sí, en empresas parecidas, pero hablándolo te das cuenta de que tu amiga está cobrando más que tú¿Igual hay algo que deberías cambiar en tu situación? 

Compararse con los demás suele llevarnos por el camino de la amargura, pero en este caso, la comparación sería más bien… poner las cosas en perspectiva y ampliar las miras. Y eso es un puntazo a tu favor en esta vida. Retransmito aquí en directo una frase que me enviasteis: “Para saber cuán pobre soy”. (Aquí iría el emoji de la cara sonriendo con una lagrimilla).

«Si no compartimos, debatimos, y ponemos en comparación esta parte de nuestro día a día que nos hace aún más libres como mujeres individuales, ¿cómo vamos a hacer que prospere esta faceta de nuestras vidas?»

Para la 2ª, de la misma forma que explicas lo mal que ha ido una primera cita, el porqué estuviste llorando ayer, o los platos que has comido en un restaurante buenísimo… ¿Por qué no puedes decir la cifra exacta que te ha costado el restaurante? ¿O unos zapatos que te hacían tanta ilusión? ¿O lo que pagas por el alquiler? Al final es una cosa más del día a día, así que, ¿por qué nos cortamos a la hora de explicar esta parte y nos lo guardamos para nosotros?

Vamos con la 3ª: Tu grupo de amigas que, por los motivos que sean, tienen más solvencia económica que tú, digámoslo así, te proponen un viajazo pero tú no tienes casi ni para ir a tu pueblo a celebrar la fiesta mayor este verano y se te queda la cara como la de una virgen renacentista de lo triste. Evitémonos las malas pasadas, si de entrada ya sabemos lo que puede o no puede gastarse cada una y busquemos alternativas: ¿algo que todas puedan pagar cómodamente y sin sufrir? ¿Una le puede hacer un préstamo a otra? etc, etc.

Relacionado con esto, alguien escribió que “Todas tenemos salarios y gastos diferentes. Es necesario hablarlo para poder convivir y hacer quedadas con un presupuesto promedio”. Entre otras respuestas, hubo una que resume bastante este punto y por qué es una cosa más a compartir de tu día a día: “es la realidad que vive cada uno”

Y con respecto a la 4ª, pues bueno. Si tienes amigas con las que hablar cómodamente de dinero tienes mucho más en la vida de lo que crees. En otro post ya hablaremos de los buenos amigos ;).

Para acabar, si contamos los años que hace que existe el intercambio de bienes con dinero como lo entendemos hoy, las mujeres han tenido control sobre este dinero durante un porcentaje muy pequeño de años y desde hace muy, muy poco. Ser mujeres “independientes” económicamente (lo pongo entre comillas porque a día de hoy no tengo claro que sea 100% así, y por supuesto no es el caso muchísimos países) es algo nuevo en lo que respecta a la historia. 

Salarios, inversiones, gastos grandes muy decisivos…

Si no compartimos, debatimos, y ponemos en comparación esta parte de nuestro día a día que nos empodera y nos hace aún más libres como mujeres individuales, ¿cómo vamos a hacer que prospere esta faceta de nuestras vidas?

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s